Repoblar España

Es una sección del programa matutino La mañana de la 1.

El fin de esta sección es clara: hay que repoblar ciertas poblaciones ante su inminente desaparición. La idea que subyace en esta finalidad es que aquí todo tiene que ser eterno y, por tanto, ahora hay que hacer sea lo que sea para conseguir la repoblación cuando, en realidad, el vaivén migratorio entre el campo y la ciudad siempre ha sido patente a lo largo de la historia.

La solución o medio para conseguir tal fin: hay que convencer a las mujeres que empiecen a tener hijos. Pero como la mayoría de estas ya son pro liberación femenina, o sea, que están solas o con una relación que marca la fecha de caducidad, son agresivas, tiene unos 35 o 40 años y están secas, más secas que una momia; tendrán que quedarse embarazadas artificialmente y por tanto, acudirán esperanzadas a las clinicas de fertilidad (estas suelen tirar a la papelera, si no los congelan, 3 o 4 óvulos fecundados por cada mujer que accede al proceso de fertilización).

El pensar en programas con propuestas maliciosas disfrazadas de caridad rancia como este, me hace darme cuenta de que la TV no solo da asco por la noche y al mediodía, sino también por la mañana.

La verdadera solución: la del sentido común, que es educar a la gente a que no hay cosa más grande que comprometerse para siempre cuando se es joven en miras a construir una familia (papá,mamá y muchos churumbeles). Tal vez esto no haga repoblar inmediatamente ningún pueblucho de mala muerte, pero la gente de la ciudad será más feliz. Seguro.

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dicen que ser madre es mucho más que ser padre

Y esto da lugar a que se crea que la madre tiene más derechos a decidir sobre la continuación de la gestación.

A nivel biológico, existe un principio generativo que es doble: el padre y la madre. Y esto quiere decir que los padres son por igual tanto el padre como la madre –tienen los mismos derechos!!!–, por mucho que uno de ellos lleve al niño en el vientre y, por tanto, se ligue más emotivamente que el otro. Así de sencillo.

(Gracias GC)

La templanza…

…no significa abstenerse de los placeres sino de disfrutarlos hasta un límite adecuado y no más allá […] Una de las particularidades de un cierto tipo de mala persona es que no puede renunciar a una cosa por sí solo sin querer que todos los demás renuncien también a ella.

C.S. Lewis, Mero cristianismo